Como todo lo bueno, se acaba. Y yo acababa de acariciarte, por ultima vez...
Miré atrás, no se cuantas veces, con la esperanza de encontrar tu mirada.
Hoy en día, no me reconozco ni a mi mismo, si nos cruzamos por la calle, seremos dos desconocidos.
Mi corazón no deja de preguntar por ti y no se que contestarle, me da miedo que sepa que intento olvidarte...
No hay comentarios:
Publicar un comentario